Y lo sé, no puedo aparecerme frente a ti así derrepente y decirte cuánto te quiero sin más. No puedo tomarte de la mano y de pronto abrazarte...no es tan sencillo. No cuando hasta hace poco estaba dispuesta a borrarte de mi vida, así, con tontas excusas, con triviales, absurdas razones que terminaron ahora por destruirme a mí. Lentamente, sin piedad alguna. Sin chances para escapar de una muerte lenta pero segura. Cada vez más distante a ti, cada vez mas cerca a ese abismo, al que quería llegar despues de todo.
Y ahora, aquí, me encuentro sin nada de lo que tuve un día. Y si fui yo la que te perdió, por qué ahora me da por llorar? Si despues de todo eso quería, por qué ahora caen todas estas lágrimas?.
Masoquismo. Esa costumbre a los malos ratos...
Ese frío, ese miedo de haber encontrado alguien que te puede hacer sentir que te equivocaste al decir que no hay alguien que sea para ti. Y una vez más yo, la chica con miedo a encontrar la felicidad en unos ojos que son perdicion....
No hay comentarios:
Publicar un comentario